lunes, 4 de enero de 2016

Escribo sin parar

Escribo sin parar, escribo absurdo, escribo supuestamente ordenado, vomito letras ilegibles. Creo palabras para ti que sólo yo puedo leer y sólo yo puedo significar.
Mis lápices me piden piedad, no quieren sufrir mi furia al escribir apasionadamente, se niegan a ser mordidos de ansiedad al no encontrar el término adecuado para referirme a ti.
Escribo donde puedo.
Quiero encontrar las palabras que te definan. No, no quiero definirte. Escribo torpemente para explicarte. No, no quiero explicarte. Escribo a borrones para negar tu existencia. No, no quiero negarte.
Escribo como puedo.
Me haces escribir y escribo mal, siempre lo he hecho pésimo, pero escribo copiosamente, escribo hasta el calambre.
El no escribirte, es no tenerte y no te tengo. Te escribo para amortiguar mi enamorar diario de ti.
Cuán mal escribo, cuán torpe y absurdo soy con cada letra, creo párrafos llenos de faltas de ortografía y de redacción. Pero a la mierda, no escribo para el Nobel comercial, escribo para racionalizar las pulsiones que desatas en mí